“Que donde hubo muerte haya vida, que donde hubo oscuridad encendamos la luz”. Con esas palabras el actor mexicano Eduardo Verástegui propuso que en el lugar donde estaba la discoteca Jet Set se construya una capilla dedicada a Nuestra Señora de los Dolores, como una especie de homenaje a las vidas que fueron víctimas de la tragedia ocurrida hace poco más de un año.
Durante la celebración de la Santa Eucaristía en conmemoración a las víctimas fallecidas tras el colapso del techo de Jet Set el pasado 8 de abril de 2025, tragedia que cobró la vida de 236 personas y dejó al menos 180 heridos, Verástegui expresó su sentir a los familiares y sobrevivientes que se encontraban en la misa.
Además recordó a los presentes, desde su posición de católico, la importancia de no recordar un lugar solo por el dolor y la tristeza, asegurando que estos sentimientos no son el final y que la muerte ni la oscuridad tienen la última palabra, sino que la última palabra la tiene Dios.
También aprovechó la oportunidad para realizar una propuesta de la creación de la capilla con el permiso del arzobispo Monseñor Tomás Diplán, quien estuvo a cargo del sermón y la iglesia católica en República Dominicana para que el lugar no sea recordado solo como un espacio donde se derramaron lágrimas y llegó la oscuridad, más bien un lugar donde se encienda la luz.