El mandatario aclaró que su gestión no otorgará autorizaciones de explotación donde la población exprese un rechazo mayoritario.
Al tomar esta medida, el mandatario aseguró que su gestión actúa bajo los principios de prudencia, transparencia y, por encima de todo, “escuchando el clamor de la ciudadanía”.
Durante su declaración, el mandatario fue enfático al señalar que el rechazo social masivo hacia la iniciativa la hace legalmente inviable.
"Este Gobierno escucha con atención, respeto y responsabilidad; cuando la ciudadanía expresa inquietudes, nuestro deber es actuar", afirmó Abinader, subrayando que la decisión se fundamenta en el cumplimiento estricto de la Ley 64-00 de Medio Ambiente.
"Si la población rechaza de manera masiva un proyecto de esa categoría, no es viable continuarlo", sentenció el jefe de Estado.
Para contextualizar la situación, el presidente recordó que el Proyecto Romero no es una iniciativa de la administración actual, sino que sus orígenes se remontan a décadas pasadas.
Durante la gestión de sus dos gobiernos, agrega, desde el 2020 hasta el curso de 2026, el proyecto se encontraba estrictamente en fase de evaluación ambiental, “sin haber recibido nunca una autorización de explotación”.
Abinader concluyó reiterando que su compromiso es con el bienestar de la gente y el futuro del país, cerrando así un capítulo de incertidumbre para la provincia de San Juan y reafirmando la soberanía de la opinión pública en temas de impacto ambiental.