El presidente venezolano Nicolás Maduro tiene nueva residencia desde el pasado sábado tras su apresamiento: el Metropolitan Detention Center o Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Nueva York, Estados Unidos.
El correccional funge como centro preventivo de seguridad administrativa, mientras los acusados esperan su audiencia o juicio, como el caso de Maduro.
Este centro correccional al este de Nueva York es descrito como un “infierno en la tierra” y alberga 1,336 reclusos, de los cuales describe son “delincuentes” de sexo femenino y masculino.
Se caracteriza por tener entre sus celdas a reclusos de alto perfil, por lo que su régimen es severo y cuenta con cambios constantes del personal de seguridad.
Su construcción es de paredes de hormigón reforzado y rejas en todas las ventanas, con celdas frías.
Fue construida en 1975 y uno de sus sellos distintivos es la gran cantidad de cámaras de vigilancia distribuidas en cada esquina.
Funciona para Manhattan y Brooklyn, tras el cierre de la correccional de Manhattan en 2021, por una serie de problemas que salieron a la luz tras el suicidio del delincuente sexual Jeffrey Epstein en la citada prisión.
De acuerdo a la agencia de noticias Associated Press, los reclusos de esta cárcel federal han presentado quejas de violencia, pésimas condiciones, la grave escasez de personal y el tráfico generalizado de drogas y otros artículos de contrabando, en parte facilitado por los empleados.