En la Iglesia católica, una vez culminadas las actividades correspondientes al Jueves Santo, como es el lavatorio de pies y la institución de la eucaristía y el sacerdocio, inicia el Recorrido por las Siete Iglesias.
Esta actividad consiste en una ruta que realizan algunos feligreses por otras iglesias para venerar y levantar plegarias al “Lugar de Reservas”, una simbología de que acompañan al Cristo en su pasión hacia su muerte.
“Cada parroquia prepara un lugar, que se llama el Lugar de la Reserva, y ahí colocan al Santísimo y ahí entonces es donde van los grupos y comunidades a acompañar y hacer meditaciones en silencio”, explicó Julia Cruz, feligrés católica.
Cruz explicó que este recorrido consiste en el acto simbólico de cuando Jesucristo estaba entrando en su pasión, orando al Padre diciendo: “Padre, aparta de mí ese cáliz”, y con ese gesto los feligreses simulan acompañar a Jesús en ese momento.
“Nosotros lo que hacemos es que acompañamos a ese Jesús que está viviendo esa pasión, encarcelado, golpeado, maltratado. Imagínate que es una persona que tú ames y esté en la cárcel y tú quieres estar en oración por esa persona en ese momento”, manifestó Cruz.
Este Jueves Santo se llevó a cabo en todas las parroquias de la Iglesia Católica la Misa de la Santa Cena con Lavatorio de los pies, además de la institución de la eucaristía y la institución del orden sacerdotal como parte del itinerario de la Semana Santa.
El Viernes Santo se celebra la Veneración de la Cruz y se realiza la Oración de los Fieles
Prosiguió explicando que el Viernes Santo se celebra la Veneración de la Cruz, un acto solemne donde los feligreses católicos recuerdan el momento donde Jesucristo se entrega en sacrificio por su pueblo.
Esta celebración se lleva a cabo el viernes a las 3:00 de la tarde, por ser la hora donde se presume que Cristo fue crucificado y murió.
En esta celebración, además de que hacemos un gesto de veneración de la Cruz por ser el lugar donde el Señor cargó con nuestros pecados, también hacemos una oración universal, mucho más grande, lo que se conoce como la Oración de los Fieles, pero es más larga porque se ora por los que no conocen a Dios, por aquellos que viven la guerra, por los que sufren, entre otras intenciones de la Santa Iglesia”, explicó Cruz.
El Sábado Santo,la vigilia se celebrada cuando el sol se esconda y es considerada la “madre de todas las celebraciones”
Culminado este evento, prosiguió explicando Cruz, se proclama un día de ayuno hasta la vigilia pascual, que es el Sábado Santo.
Ya el Domingo de Resurrección concluye la Vigilia Pascual. En este día se celebra la acostumbrada Misa y se hace la secuencia pascual, que es un himno poético a la “víctima pascual”, que es Cristo.
Ya la semana siguiente a la Semana Santa, es nombrada “octava de Pascua”, porque se vive como un domingo. “Toda la alegría de esa resurrección se vive como un domingo hasta el domingo siguiente. Luego de ese domingo se celebra la fiesta de la Divina Misericordia”, concluyó.