El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acudió a la sesión de la Corte Suprema que debate la legalidad de su orden para limitar la ciudadanía por derecho de nacimiento, que el republicano quiere negar a hijos de padres indocumentados o con visados temporales.
Esta es la primera vez que un mandatario estadounidense en ejercicio presencia argumentos orales ante el alto tribunal, que ya en junio de 2025 falló a favor de Trump y levantó los bloqueos en tribunales menores a la controvertida política.
El presidente llegó unos diez minutos antes de que comenzara la vista y tomó asiento en la primera fila de la sección pública en la sala. Trump escuchó en silencio con las manos entrelazadas el inicio de la sesión, a corta distancia del atril donde el procurador general, John Sauer, defiende la posición de su Administración.
El director ejecutivo de la organización, que respalda la demanda contra Trump en el Supremo, indicó hoy en un comunicado que "cualquier intento de desviar la atención de la gravedad y la importancia de este caso no tendrá éxito" y afirmó que el tribunal "está a la altura de la tarea de interpretar y defender la Constitución, incluso bajo la atenta mirada de un presidente en ejercicio".
"Este es uno de los casos más importantes de los últimos cien años" de Estados Unidos, insistió Romero.
Limitar la ciudadanía automática para hijos de migrantes irregulares fue una de las promesas de campaña del líder republicano, que regresó al poder hace más de un año con una recrudecida política antimigración.