“Queridos conciudadanos: la justicia ya no es un ideal lejano; es una obra en marcha. Y no debe detenerse”, expresó Luis Henry Molina, presidente de la Suprema Corte de Justicia.
En su discurso por el Día del Poder Judicial, Molina instó a defender la justicia íntegra y firme, “que no se doblega ni responde a presiones o intereses ajenos, vengan de donde vengan.
Se refirió a que esa justicia actúa en resguardo a la soberanía nacional, los derechos fundamentales y el debido proceso, como garantía esencial del Estado de Derecho.
Enfatizó que la fortaleza de la democracia y la preservación de las instituciones no se heredan ni se improvisan: se construyen cada día, con independencia, legalidad y respeto absoluto a la dignidad humana.
“Que la justicia garantice la dignidad, la libertad y la igualdad de cada habitante de esta noble tierra. En nombre de la República, ¡Qué así sea!” finalizó Molina entre aplausos de los asistentes a los actos solemnes por el Día del Poder Judicial.