San Cristóbal / Azua, R.D. - En un ejercicio de comunicación con propósito, la emisora Magis 98.3 FM, del Instituto Politécnico Loyola, desplegó durante la Semana Santa 2026 un operativo multiplataforma que trascendió la cobertura tradicional para convertirse en una experiencia de acompañamiento comunitario, evangelización activa y promoción del desarrollo sostenible.
Desde el Jueves Santo hasta el Domingo de Resurrección, la "Educativa y romántica" realizó una programación especial que integró transmisiones en vivo, recorridos territoriales y espacios de reflexión, conectando de manera directa con las realidades de la provincia de San Cristóbal y extendiendo su impacto hasta la comunidad de Monte Grande, en Azua.
Una radio que se mueve con la gente
El operativo articuló líneas de acción junto al Centro de Sostenibilidad Ambiental del IPL, la Cátedra de Humanidades del IEESL y la pastoral agustiniana liderada por el padre Jesús Sánchez, evidenciando un modelo de comunicación participativa.
A través de la denominada “Ruta Magis”, el equipo recorrió barrios, carreteras, balnearios, parroquias y puntos estratégicos de servicio, generando contenido en tiempo real que combinó información preventiva, orientación ciudadana y acompañamiento espiritual.
Sectores como Las Flores y el Barrio Moscú sirvieron de escenario para el diálogo directo con líderes comunitarios, mientras que espacios como la autopista 6 de Noviembre y el balneario La Toma permitieron reforzar mensajes de seguridad y conciencia ambiental. Este despliegue no solo amplificó voces locales, sino que posiciona a la emisora como un puente entre instituciones, comunidad y ciudadanía.
Fe vivida desde la comunicación
Uno de los pilares del operativo fue la conexión con el sentido litúrgico de la Semana Santa. La cobertura incluyó visitas a comunidades parroquiales en Hatillo, Doña Ana, Yaguate, Villa Altagracia y San José del Puerto, donde se documentó la vivencia de la fe desde una perspectiva cercana y testimonial.
La integración del equipo de la emisora, agentes pastorales y laicos permitió enriquecer los contenidos con una mirada espiritual, donde la radio informó sobre las celebraciones y se convirtió en un espacio de reflexión colectiva.
Extensión del impacto hacia el sur profundo
El alcance del operativo trascendió los límites de San Cristóbal, proyectándose hacia Monte Grande, en Azua, donde el IPL desarrolla proyectos y acciones educativas y sociales en la comunidad cercana a la presa.
Durante el programa Loyola es Comunicación, transmitido todos los lunes a la 1:00 p.m., las colaboradoras Sandra Hilario y María Isabel Furcal compartieron sus experiencias sobre una intervención comunitaria que integró evangelización, educación ambiental y acción social.En esta comunidad, la Semana Santa se vivió como una experiencia transformadora: actividades lúdicas con niños y jóvenes, celebraciones religiosas como el lavatorio de los pies y un innovador “vía crucis ecológico” marcaron la agenda junto al padre rector, José Victoriano, S.J. y líderes de la institución.
Esta última iniciativa integró espiritualidad y sostenibilidad, promoviendo la siembra de árboles frutales como acto simbólico y práctico de esperanza. Cada familia en la zona asumió el compromiso de cuidar su árbol, acompañado de un mensaje educativo sobre la importancia de la reforestación en una zona de características semiáridas.En la cobertura especial que genera valor social destaca la articulación entre sus distintas áreas y la proyección de la misión más allá del aula, por medio de una radio que escucha, acompaña, transforma y fortalece su visión a través del plan Horizonte Loyola.